sábado, 23 de febrero de 2013

La energía del futuro

La Fusión Nuclear, con su proyecto ITER, nos afianza en el buen camino hacia las energías limpias, inagotables, de bajo costo y con el mínimo riesgo.

La fusión nuclear es el proceso mediante el cual los núcleos ligeros se fusionan para formar núcleos más pesados, y es el proceso que genera la energía del sol y de las estrellas. Desde que la ciencia se dió cuenta por primera vez, en los años veinte del siglo pasado, cuál era el verdadero origen de la cantidad ingente de energía que radia el sol, ha sido un sueño de la humanidad aprender a controlar esta fuente de energía en la tierra. Al inicio de los estudios de la fusión nuclear se predijo que un reactor basado en la fusión podría entrar en funcionamiento en unos veinte años, pero esta estimación se ha mostrado demasiado optimista. Actualmente los conocimientos sobre esta fuente de energía limpia y prácticamente inagotable son mucho más detallados.


En un reactor de fusión se fusionan núcleos de átomos ligeros (isótopos de hidrógeno), liberando mucha energía en el proceso. La reacción de fusión se produce a temperaturas extremas, a saber unos 150 millones de grados centígrados. Cuando se calienta la materia a estas temperaturas, se encuentra en el estado de plasma, que es el término que se usa para un gas caliente de partículas cargadas eléctricamente (iones). Un plasma se puede contener (o "confinar") en un reactor en forma de anillo, donde la fuerza continente la ejercen unos campos magnéticos, para así evitar que el plasma caliente se enfría al tocar la vasija que lo rodea. La energía que se libera en las reacciones de fusión puede usarse para generar electricidad o para (por ejemplo) fabricar más hidrógeno.

La fusión como método de generación de energía tiene importantes ventajas medioambientales y de seguridad. Ya que la reacción de fusión no es una reacción en cadena, no es posible que se pierda el control de la misma. En cualquier momento se puede parar la reacción, cerrando sencillamente el suministro de combustible. La materia para el combustible, deuterio y litio, está disponible en cualquier parte, y hay suficiente materia para la generación de energía durante millones de años. Además, la fusión no produce gases que contribuyan al efecto invernadero. La reacción en sí sólo produce helio, un gas no nocivo, usado para los globos de los niños.

El aspecto de seguridad más importante de un reactor de fusión es la presencia de tritio, un gas radioactivo que se produce dentro del reactor mismo a partir de litio. Debido a esto, no hay necesidad de transportes de material radioactivo desde fuera hacia el reactor. La cantidad de tritio que se necesita en cada momento es muy pequeña, así que una central basado en este principio nunca contendría una gran cantidad del mismo. La pared del reactor de fusión, expuesta a las radiaciones provenientes del plasma, sí se vuelve radioactiva después de un tiempo, pero la mayor parte de esta radiactividad desaparecerá en un plazo de unos cincuenta años, de tal modo que los reactores de fusión no suponen una carga para las generaciones futuras.La meta de la investigación internacional en el campo de la fusión es diseñar un prototipo de central de generación de energía de fusión, que cumpla con los requisitos de la sociedad: a saber, que sea seguro, fiable, sostenible, sin dañar el medio-ambiente y económicamente viable. En los últimos diez años se ha avanzado de manera importante en cuanto al conocimiento científico y técnico necesario en este campo.

El experimento Joint European Torus (JET), cerca de Oxford en el Reino Unido, es el mayor experimento de fusión en el mundo. JET es capaz de funcionar con los combustibles de las centrales de fusión futuros, concretamente deuterio y tritio. Así, en 1997 JET produjo 16 Mega-vatios de energía proveniente de la fusión, lo cual sigue siendo el récord mundial. El experimento JET es muy adecuado para probar los materiales que se usarán para construir la pared de la cámara del plasma, y para investigar el calentamiento y los métodos de medida y control en condiciones realistas para un reactor.

El experimento Joint European Torus (JET), cerca de Oxford en el Reino Unido, es el mayor experimento de fusión en el mundo. JET es capaz de funcionar con los combustibles de las centrales de fusión futuros, concretamente deuterio y tritio. Así, en 1997 JET produjo 16 Megavatios de energía proveniente de la fusión, lo cual sigue siendo el record mundial. El experimento JET es muy adecuado para probar los materiales que se usarán para construir la pared de la cámara del plasma, y para investigar el calentamiento y los métodos de medida y control en condiciones realistas para un reactor.

El siguiente paso que se tomará en el campo mundial de la investigación en fusión es el Tokamak experimental ITER. La meta de ITER es demostrar que la generación de energía por el método de la fusión es viable técnicamente y científicamente. Para tal fin, ITER debe alcanzar ciertas condiciones para poder generar unos 500 MegaWatt de energía durante un tiempo más o menos largo. El ITER producirá diez veces la energía que la que usa para ponerse en funcionamiento. En el ITER, también se harán experimentos para probar componentes y tecnologías que son esenciales para una futura central de fusión industrial.

El ITER entrará en funcionamiento en unos 15 años. El costo de construcción se eleva a unos 4.7 mil millones de euros. Los actuales socios del proyecto ITER, de escala mundial, son la Unión Europea, Japón, China, la Federación Rusa, los Estados Unidos de América y Corea del Sur. Dentro del proyecto, Europa ocupa un puesto de liderazgo.

Cuatro países se ofrecieron como sede para el ITER: España, Francia, Canadá y Japón. Todos estos sitios fueron aprobados por un comité de expertos internacionales. En el proceso de las negociaciones internacionales España y Canadá se han retirado, y en junio del 2005 se ha acordado construir el ITER en Francia. 

En España, la investigación en el campo de la fusión nuclear se realiza principalmente en el CIEMAT y en algunas universidades.

sábado, 9 de febrero de 2013

El Gobierno limita la subida de la tarifa eléctrica


El Gobierno ha decidido limitar las subidas de la tarifa de la luz mediante medidas urgentes incluidas en un real decreto ley. El ministro de Industria, José Manuel Soria, ha anunciado que en la actualización de los costes del sistema eléctrico, que incluye desde la distribución hasta el transporte y los costes extra peninsulares se tomará como referencia la inflación subyacente --la que excluye los elementos más volátiles como la energía y los alimentos no elaborados--. Hasta ahora se aplicaba el índice de precios de consumo (IPC) general. La medida, según Soria, supondrá un ahorro de entre 330 y 340 millones de euros.

Además, a través del mismo real decreto ley, se obligará a las empresas que generan energía en el régimen especial --desde cogeneración hasta energías renovables-- a que elijan entre una retribución mediante la tarifa regulada o el mercado. La diferencia con el sistema actual es que pueden optar entre la tarifa regulada o el mercado con una prima. El cambio afecta esencialmente a los productores de energías renovables, como la eólica o la termo solar y supondrá entre 250 y 500 millones de ahorro de costes, según el ministro. A partir de ahora, los productores deberán elegir una de las dos vías con carácter permanente, con lo que se evitará que cambien de opción en función del mercado. Soria ha destacado que la reforma acabará con el anterior sistema, ya que hay veces que la conveniencia del productor "no coincide con la conveniencia del consumidor". Entre las dos medidas, el ahorro de costes puede ser de hasta 800 millones, según el ministerio.

El Gobierno también ha aprobado un crédito extraordinario en los presupuestos de hasta 2.200 millones para cubrir los posibles desfases que se puedan producir en el déficit de la tarifa regulada. De esta forma se evitará tener que repercutir esos encarecimientos en las tarifas reguladas, ha explicado el ministro. Inicialmente, este desfase consecuencia de unos mayores gastos que ingresos reconocidos para las eléctricas en la tarifa debía ser de cero, pero, a través de una reforma de última hora, el Ejecutivo modificó este apartado, dado que la evolución de los costes imposibilitaba alcanzar el objetivo.

A ello se ha referido precisamente el consejero delegado de Gas Natural, Rafael Villaseca, en una conferencia en Barcelona. En todo caso, Soria ha destacado que el objetivo es que el déficit de tarifa sea este año "el mínimo posible". El crédito extraordinario será otorgado al ministerio de Industria, una vez aprobado por el Consejo de Estado. "El objetivo es que no se encarezca la tarifa eléctrica ni para los hogares ni para las empresas", ha afirmado Soria.

Por su parte, la Unión Española Fotovoltaica (Unef) ha acusado al Gobierno de provocar un aumento en el "número de instalaciones condenadas a la insolvencia". Al entender de esta patronal, la modificación en la actualización de las tarifas conlleva una nueva reducción en la retribución de estas compañías. Esta nueva medida se acumula al recorte de retribuciones de los años anteriores además del nuevo impuesto del 7% a la generación eléctrica aprobado en diciembre. "Solo con la aplicación de estos dos recortes, un número muy significativo de plantas entrarán en suspensión de pagos durante este año", según la Unef.